domingo, 31 de mayo de 2009

EN POCAS PALABRAS

FERNANDO FERNÁNDEZ DUVAL

I

El viejo avión bimotor, aterrizaba ya tarde con personal de auxilio, medicamentos, víveres y todo tipo de avituallamiento, después que el río inundara una noche al pequeño poblado y se lo llevara hasta el mar junto a su gente, sus casas, sus cosechas y sus animales.

II

El temor que producía a la población de su país el pequeño, silencioso y nonagenario tirano, inteligente, ciego, tembloroso y doblado en su sillón personal como un inofensivo guiñapo, no era precisamente su iracundo y rabioso estado de ánimo, sino su sospechosa y maléfica sonrisa de que sucedería lo peor.

III

El audaz e influyente funcionario palaciego, que se las arregla para posar en las ceremonias oficiales y aparecer sonriente en las fotografías full color de los periódicos nacionales al día siguiente, al lado del presidente de la República y su señora esposa, la Primera Dama, del cardenal y los obispos en los tedeum en la Catedral Primada de América, de algún empresario exitoso miembro directivo de la Cámara Americana de Comercio, del embajador de Estados Unidos los 4 de julio, del Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas y del Jefe de la Policía Nacional, se quedó anonadado, preocupado y terriblemente asustado cuando el humilde, analfabeto y flaco campesino montaraz, oriundo de un pequeño pobladito de la región Sur del país, le cruzó por el lado sin darle importancia y lo miró de soslayo como si nada, es decir, como si no existiera.

HUGO CHAVEZ NO MORDIO EL ANZUELO

El escritor peruano Mario Vargas Llosa, el ensayista y ex canciller mexicano Jorge Castañeda y el escritor Enrique Krauze se apoderaron de los principales titulares de los medios de comunicación en su más reciente visita a Caracas, a donde fueron a participar en un evento internacional sobre democracia y libertad, invitados por sus homólogos intelectuales venezolanos, acérrimos opositores a la Revolución Bolivariana.

Llama poderosamente la atención del tema escogido, por lo anacrónico de las ideas neoliberales en un mundo dominado por la crisis global creada por el liberalismo fundamentalista, de las cuales el escritor Vargas Llosa fue uno de los principales exponentes y apologistas para América Latina junto a su par Hernando de Soto, que en 1986 publicó el libro “El Otro Sendero” que planteaba la existencia oculta de una economía desregulada en el Perú, tomando como referencia de que los 91, 455.00 ambulantes de Lima dominan la distribución minorista de los artículos de consumo popular en la capital y que el 93% de los transportistas informales dominaban el parque de transporte de Lima. Vargas Llosa fue el prologuista de esa obra.

La visita de esos importantes intelectuales latinoamericanos, de todas maneras no iba a pasar desapercibida, ya que sus anfitriones en Caracas son gente poderosa e influyente, con relaciones profundas con los sectores económicos, políticos y eclesiales, dueña de medios de comunicaciones nacionales e internacionales y ellos mismos en su calidad de celebridades del mundo de las letras hispanoamericanas. Sin embargo, cuando llegaron al aeropuerto Internacional de Maiquetía, lo primero que hicieron fue provocar a las autoridades venezolanas con declaraciones a todas luces fantasiosas, intentando crear una atmósfera artificial y hostil contra el gobierno de Hugo Chávez para que los sancionaran y deportaran ipso factum, ya que, además de comer arepas y caraotas, pasear por las playas, tomar buen vino, se la dieron por violar las leyes del Estado venezolano que prohíbe a extranjeros entrometerse en política doméstica, que fue lo que hicieron realmente durante los días que estuvieron en la República Bolivariana de Venezuela, sin que nadie los molestara ni les hiciera caso. Por ejemplo, el escritor Vargas Llosa se destapó con mentirosas declaraciones de prensa contra el gobierno, el mismo día de su arribo a la República Bolivariana de Venezuela, acusando a las autoridades de ese país de violación a sus derechos de libre tránsito, porque se le había requisado su equipaje como a todo pasajero internacional que pasa por un aeropuerto o puerto marino. ¿Quería Vargas Llosa un trato especial y preferencial como pasajero de primera clase pasando por el Salón de Embajadores?, aparentemente, no. Vargas Llosa y los intelectuales liberales que lo acompañaron a Caracas para asegurar el éxito de su fracasado encuentro, querían armar un show frente a la prensa internacional para presentar las pruebas que nunca obtuvieron de que la Revolución Bolivariana es una tiranía criminal, que persigue a sus opositores, los encarcela y los asesina, que cierra medios de comunicación, que viola la libre empresa, etc. y que Chávez es un dictador caribeño de aspecto salvaje y que conculca los derechos de las personas. Pero Chávez no mordió el anzuelo. Los dejó hablar por los codos, visitar los lugares que quisieran, entrevistar a las personas que desearon, maldecir, insultar, delirar como charlatanes con sus mentiras y hasta retaron al presidente para un debate que nunca se dio, porque Chávez no cedió a la provocación.

lunes, 25 de mayo de 2009

Biembenidos a TOQ

SALOME SUEÑA UN DINOSAURIO

POR FERNANDO FERNÁNDEZ DUVAL

Mamá corría con sus achaques de asma y su pierna de elefante apoyada en su bastón por el empedrado exterior de la casa de madera con su absurdo pesimismo, su miedo a los huracanes, que entre julio y noviembre azotan el Caribe, y el delirio tremen de Salomé recostada en el patio, cerca del jardín de flores y geranios y la pequeña pila de agua dispuesta como bebedero. ¿Qué hora es?, me pregunta tocándose suavemente la barbilla con la punta de sus dedos. Mira fijamente a Salomé cuando se acerca al rosal y Salomé la mira a ella con los parpados caídos, cabeceándose, dominada por la gravedad, dormitando, mientras Mamá intenta alcanzar el picaporte de la puerta de atrás que da al patio para entrar a la casa, primero empujando la antepuerta de hierro que sirve de protección y que tiene dos candados quitados, el de la trabilla de abajo y el de la de arriba, antes de que yo le responda que son las once de la noche.

De frente, Salomé y Mamá se volvieron a mirar un poco de soslayo, ignorando esta vez mi presencia. Mamá se dirige a Salomé glosando algunas palabras breves, sin dejar de pensar en las viejas madrugadas que la llevaban en una larga y sinuosa carretera a Santo Domingo, atravesando los Cuatro Vientos, en los viejos cuentos de un abuelo español de origen catalán, mal humorado y bohemio, que llegó de conquistador colonial con arcabuz y todo y una criada con prominentes glúteos, descendiente de una esclava, mandinguera, proveniente del golfo de Guinea, que leía tazas de café y anunciaba viajes, dinero y sorpresas y que por casualidad, los dos se juntaron en un punto de la isla y se matrimoniaron.

Mamá le dice con tono suave y enérgico a Salomé que ya es tarde para estar a la intemperie, que va a pescar una gripe, que es hora de entrar a las habitaciones, colocar los cuadernos, el uniforme de caqui y los libros de la escuela en la mesita de noche, arreglar impecable la cama, colocar el mosquitero y acostarse, porque mañana tendrás que levantarte temprano para ir a la escuela a cumplir con tus deberes, que la noche es corta en verano.

Salomé no la oye, o no le pone caso y me mira entre nubes a mí, vencida por el sueño desde el lecho de zarcillos y gramas que bordean el jardín. Mamá no recibe respuesta y parece enojarse. Salomé sigue igual, impertérrita, como si nada, con su expresión de muñeca de cera.

Salomé está tendida larga y delgada como un cocotero tumbado en la grama; escucha leve en un lugar lejano, entre la vida y la nada, el grillo que mora en un lugar exacto de los infinitos intersticios del tronco del árbol que está a su espalda.

Mamá se mueve como pez en el agua en el interior de la casa, evocando los sueños de Papá y viejos fantasmas haitianos que acompañaron sus noches en la Frontera.

Esa luz que vez allá en la lejanía -grita- son los ojos grandes del dinosaurio, es él. Está en el bosque y viene para acá, avanzando.

Está realmente oscuro. Pienso que va a llover. Hay calor y humedad. Las nubes están preñadas de agua y forman cúmulos negros y redondos. En las lomas cercanas está lloviendo y lo sabemos por el olor a tierra mojada que inhalamos intensamente, los truenos y rayos que inquietan la noche, la humedad y la brisa fresca de los vientos alisios que nos llegan de la sierra por el Norte. Mamá que ya está dentro de la casa, arreglando algunas cosas, le ordena con insistencia a Salomé que se levante.

Salomé sigue acostada en la grama como si nada. Es una niña inquieta y consentida, es la última de tres, apenas tiene diez años, pero esta vez el sueño la ha vencido y sueña a voz de cuello con un dinosaurio que se acerca corriendo veloz por el bosque con la cerviz levantada, amenazando con su carrera de dientes y colmillos gigantes alojados en su potente mandíbula, listos para morder o aplastar en el asalto oportuno, con su larga cola y sus ojos vidriosos, alumbrando como dos faroles de barco navegando bajo la lluvia pertinaz que en estos momentos cae sobre la ciudad y empapa de agua a Salomé que empieza lentamente a despertar, claro, sin inmutarse.

EL LEGADO DE MIGUEL: PARA SERVIR, NO HAY QUE SERVIRSE

Miguel Salvador Cocco Guerrero ha muerto y con él se nos va uno de los hombres más honestos y puro que ha nacido en la sociedad dominicana contemporánea. Fue un humanista sin dimensión. Un prolífico creador de ideas y proyectos políticos, sociales y culturales. Fundador de Alfa & Omega, de la editora Nuevo Diario, de Fondo Editorial, de Tinmarín; fue además un mescena de las artes plásticas, un militante revolucionario y de sus propias convicciones, un mediador, un analista profundo y metódico. Lo conocí en 1982 en la Escuela Nueva junto al historiador Roberto Cassá, Luis Gómez Pérez, Otto Fernández, Carlos Julio Báez, José Oviedo, Magino Corporán, Arturo Brito, Tomás Nova y otros camaradas y amigos, cuando formábamos parte de la dirección del Movimiento de Unidad Socialista, un proyecto político de la izquierda marxista democrática que procuraba la transformación social, política y económica de la sociedad dominicana en el marco de la democracia socialista, es decir, con la participación del pueblo y los trabajadores del campo y la ciudad en el diseño y ejecución de políticas públicas. Al tener esa misión, el MUS, que eran las siglas de esa organización, fue realmente un movimiento crítico de las organizaciones de la izquierda marxista tradicional que reproducían el esquema autoritario estalinista y maoísta de la Unión Soviética y China Popular en su desempeño político. Lo volví a ver en 1994 en compañía de Eddy Mateo Vázquez en sus oficinas de Alfa & Omega, ubicadas en la calle José Contreras. Para ese entonces, mucho antes, Miguel se había acercado al Partido de la Liberación Dominicana a través del profesor Juan Bosch, quien era su editor y con quien había cultivado una sincera y estrecha amistad personal, intelectual y política. Ya habían pasado las elecciones del 1990 y 1994 cuando Joaquín Balaguer les robó las elecciones a Juan Bosch y a Peña Gómez, respectivamente, convirtiéndose en ese período en un factor de negociación que evitó que el país fuera bañado en sangre por las fuerzas cavernarias que convivían con el régimen balaguerista. La última vez que conversé con Miguel fue en la mañana del 17 de diciembre de 1996 cuando me había designado en un puesto en la Dirección General de Aduanas y que gentilmente no pude aceptar porque tenía otros compromisos profesionales. Miguel era entonces un hombre muy joven, delgado, de tamaño mediano, blanca su piel, igual que su pelo, cortés y amable como todo un caballero, con una sonrisa transparente que producía confianza y dejaba al descubierto su blanca dentadura y sobre todo, poseía carisma y una inteligencia natural por encima de lo común que fortaleció con la practica política, donde fue uno de los principales exponentes de la teoría foquista a partir de las ideas del cura revolucionario colombiano Camilo Torres, en los ámbitos intelectuales y en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, de la que fue uno de los principales profesores en la escuela de Sociología. Con su muerte, Miguel nos deja el legado de la honestidad y el amor inconmensurable al Hombre en esta aventura pasajera que es la vida. Para recordarlo, sigamos su ejemplo.

domingo, 17 de mayo de 2009

ADIOS AL POETA DEL COMPROMISO

Mario Benedetti muere en Montevideo a los 88 años - Escritor del amor y del exilio, fue uno de los autores latinoamericanos más populares de las últimas décadas.

JUAN CRUZ 18/05/2009

Murió Mario Benedetti. El poeta resistente, que vivió el exilio y la enfermedad (un asma pertinaz, obsesiva) le fueron rompiendo, pero él se mantuvo siempre "en defensa de la alegría". Finalmente, una agonía causada por un fallo intestinal, que hizo deprimentes sus últimos días, le rompieron del todo, y murió ayer a los 88 años, en su tierra, Montevideo. Nació en Paso de los Toros, pero esta urbe que parece un microcosmos literario fue el lugar al que volvió siempre, de todos los exilios. Era al final (y esta expresión la acuñó él) un desexiliado.

Sus poemas estaban al servicio de la rabia que le producían las dictaduras del sur.

Su apariencia era la de un juez de paz, pero nunca hubo paz en su alma
Su muerte se produjo semanas después de su última hospitalización por fallos multiorgánicos que al final le cegaron el humor y la vida; pero había empezado a morir mucho antes; hace tres años falleció su mujer, Luz, con la que vivió toda la vida, en la libertad y en el destierro; él creyó siempre que la enfermedad de Luz, que se olvidaba de apagar las luces de la casa, en Madrid, era una simple distracción, e incluso le compró artilugios con los que dominar las consecuencias de su sordera. El poeta del compromiso, del amor y de la alegría, sintió luego que, en efecto, esas ausencias eran debidas al alzhéimer que inundó la casa de desolación y de huida.

Se fue con ella, de nuevo, a Montevideo, y allí la cuidó hasta que le dejó del todo. Y le dejó malherido. Benedetti tuvo algunos momentos de alegría después, como cuando Hortensia Campanella, su biógrafa última, le entregó el manuscrito en el que se condensa la vida entera del escritor. Él ironizó ante tanto papel, y delante de Ariel, su fiel ayudante, dijo:

"¿Tanto he hecho?".

Pero su alma estaba herida; seguía escribiendo, poemas, haikus, animado por su editor de poemas, Chus Visor; tenía la casa llena de literatura; en un tiempo fue política, sus poemas estaban al servicio de la rabia que le produjeron las dictaduras del sur, la suya, la uruguaya, que le persiguió a muerte, y la argentina, que también quiso matarle. Mató a un amigo suyo, el líder político Zelmar Michelini, y esta muerte fue un símbolo de las muertes que hubo antes y después en la vida acosada de hombres como él. Luz fue su bastón. Y Palma y Cuba y Lima sus lugares de exilio; a los tres les guardó siempre gratitud; fue un gran defensor de la Cuba de Fidel, por eso mismo, pero jamás utilizó esa afinidad para discutir, en los últimos tiempos sobre todo, lo que en esa revolución que él quiso se fue torciendo.

Era un hombre cordial, enteramente, pero era un tímido absoluto. Los que le conocieron en España le recuerdan, por ejemplo, en la Feria del Libro de Madrid, puntilloso, anotando con palotes los libros que firmaba; y le recuerdan rechazando el pescado con espinas y en general las tonterías; era un conversador tranquilo; llegaba a los sitios con su maletita marrón gastada, y dentro llevaba siempre poemas o cartas, en esos momentos en que cumplía compromisos parecía a la vez el escolar que fue y también el oficinista.

Su apariencia era la de un juez de paz, pero nunca hubo paz dentro de su alma, ni siquiera cuando se le vio feliz, con su mirada desvaída por las lentillas, con su bigote largo e invariable a lo largo de una vida en la que tantos se enamoraron con sus poemas o escuchaban las canciones que hicieron con sus versos su paisano Daniel Viglietti y Joan Manuel Serrat. Con Viglietti tiene una anécdota que se parece a algunas de las que le convertían también en un escolar huidizo al que le asustaba la fama, al tiempo que le agradaba que algunos, ante sus recitales multitudinarios, dijeran que parecía una estrella de rock.

Hubiera sido incapaz de cantar, pero un día se encontró con Viglietti en París, en un aeropuerto, y Daniel le dijo a Mario: "Estoy haciendo música para sus poemas". "Y yo estoy haciendo poemas". Entonces el poeta se quedó pensando, y añadió, riendo como reía, como para no molestar: "Tenemos que hacer algo con esta casualidad". De esa casualidad nacieron conciertos, libros; eran como dos en la carretera; cuando vimos a Viglietti en Montevideo, en el entierro de Idea Vilariño, a mediados de abril, la gran amiga generacional de Mario, el cantante nos dijo: "Y lo de Mario. Estamos tan mal, y vamos aún a lo peor".

Montevideo fue su último sitio, y fue casi el primero. Su largo recorrido por la vida conoció una interrupción terrible, cuando los médicos le detectaron tumores que aconsejaron operación, en el hospital 12 de Octubre de Madrid. Allí le atendió, entre otros, el doctor José Toledo, que le conocía, y todo el mundo se desvivió por él. Un día, poseído por el dramatismo al que a veces lo llevó su pesimismo, el que también está en su obra, Mario decidió abandonarse. Como hubiera dicho Idea, que le precedió en la muerte, empezó a decir para qué. Detrás de esa decisión de no seguir hay algunos versos, como éstos: "Me he ido quedando sin mis escogidos / los que me dieron vida / aliento / paso / de soledad con su llamita tenue / y el olfato para reconocer / cuánta poesía era de madera / y crecía en nosotros sin saberlo / Me he quedado sin Proust y sin Vallejo / sin Quiroga ni Onetti ni Pessoa / ni Pavese ni Walsh ni Paco Urondo / sin Eliseo Diego sin Alberti / sin Felisberto Hernández sin Neruda / se fueron despacito en fila india".

Con la enfermedad, Mario descuidó su aspecto, dejó de afeitarse, y alguien le dijo, una madrugada: "Así no puedes estar. Tú eres guapo, un hombre así parece enfermo. Ya no lo estás". Al día siguiente se rasuró del todo, se puso de limpio, y cuando este amigo le visitó y se hizo el distraído sobre su nuevo aspecto, el viejo poeta revivido le llamó la atención y le dijo:

-¿No te has fijado que hoy sí me afeité?

Era un hombre insobornable, el más comprometido de su tiempo. Su muerte deja en silencio mustio su época, su ejemplo y la raíz de sus versos. Pero los muchos que le cantan no lo dejarán, como él decía del verdadero amor, en lo oscuro.

MURIO MARIO BENEDETTI. MAS, NO EL POETA

REPORTAJE 18 de mayo 2009

Una vida que no tiene repuestos
La claridad y su apuesta por las emociones consiguieron que los lectores se identificaran masivamente con la obra del autor de 'Poemas de la oficina'

"La vida es una máquina / para la que no hay respuestas / ni repuestos". Eso dicen unos versos de Máquina, un poema incluido en Testigo de uno mismo, el último libro de Mario Benedetti, publicado pocos días antes de su muerte y lleno, no ya de versos finales sino, como decía él mismo, gran futbolero, de "versos semifinales".

Puede que Benedetti supiera más de repuestos que de respuestas. De hecho, uno de sus muchos primeros trabajos lo consiguió en una empresa de recambios del automóvil. Recaló en ella después de dejar colgado el bachillerato y de pasar por el Liceo Alemán de Montevideo. También después de pasar penurias porque un falso amigo estafó a su padre, químico, vendiéndole una farmacia vacía. Fue en Tacuarembó, la capital del estado al que pertenece Paso de los Toros, el pueblo en el que nació Mario Benedetti en 1920.

En 1945 publicó su primer libro, La víspera indeleble, un poemario que nunca quisó reeditar. Contaba Benedetti que su visión de la lírica cambió al descubrír en Buenos Aires la poesía "sencilla y clara" de Baldomero Fernández Moreno. Hasta entonces, la poesía que se escribía en el Río de la Plata estaba tejida con un léxico de importación: "Los poemas estaban llenos de corzos y gacelas. Animales que aquí no hay", recordaba el autor de Poemas de la oficina (1956).

Puede que éste sea el libro en el que aparece ya madura la voz del Benedetti más conocido: sencilla, irónica, sentimental, como dicha en medio de una conversación. En un tiempo en el que la poesía parecía hecha para ser declamada engolando las esdrújulas en un campo de fútbol, el escritor uruguayo se unía al tono cercano de Nicanor Parra y Ernesto Cardenal. De esa pasta están hechos títulos como Noción de patria (1963), Poemas de otros (1974), Cotidianas (1979) y El olvido está lleno de memoria (1995). Esos libros le valieron en 1999 el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el más importante del género, pero, sobre todo, le valieron el fervor de un público que se identificaba con poemas amorosos como Corazón coraza, Hagamos un trato o Táctica y estrategia. Las canciones de Daniel Viglietti o Joan Manuel Serrat y un filme como El lado oscuro del corazón, de Eliseo Subiela, no hicieron más que multiplicar la fama del poeta más popular de América Latina después de Neruda.

Además de poesía, Mario Benedetti escribió de todo: artículos de periódico, ensayos, teatro y narrativa. En 1960 publicó La tregua, una novela adaptada para el cine por Sergio Renán que en 1977 optó al Oscar que terminaría llevándose Amarcord.

Su compromiso con la izquierda uruguaya le costó, tras el golpe de Estado de 1973, un exilio que le llevó a Cuba y de allí a España, después de ser expulsado de Perú por un policía que se quedó dormido mientras él hacía las maletas y, de paso, se deshacía de documentos comprometedores. Al despertar sólo acertó a decir: "Por favor, no se lo diga a mis jefes". Mario Benedetti tardó 10 años en volver a Uruguay. Hacía ya tiempo que había escrito que su noción de patria era "la urgencia de decir nosotros".

EL GRAN CRONISTA DE LOS SENTIMIENTOS. UN AMIGO. UN HERMANO

JOSÉ SARAMAGO 18/05/2009

La obra de Mario Benedetti, amigo, hermano, es sorprendente en todos los aspectos, ya sea por la extensión en la variedad de géneros que toca, ya sea por la densidad de su expresión poética como por la extrema libertad conceptual que usa. El léxico de Benedetti ha ignorado deliberadamente la supuesta existencia de palabras "poéticas" y de otras que no lo son. Para Benedetti, la lengua, toda ella, es poética. Leída desde esta perspectiva, la obra del gran poeta uruguayo se nos presenta, no sólo como suma de una experiencia vital, sino, sobre todo, como la búsqueda persistente y lograda de un sentido, el del ser humano en el planeta, en el país, en la ciudad o en la aldea, en su casa simplemente o en la acción colectiva. Son muchas las razones que nos llevan a la lectura de Benedetti. Tal vez la principal sea ésa, precisamente: que el poeta se ha convertido en voz de su propio pueblo. O sea, en poeta universal.

sábado, 16 de mayo de 2009

LA AMENAZA VIENE DEL ESPACIO

Por Malen Ruiz De Elvira (El País 16 de mayo 2009)

"El planeta Tierra vive constantes y variadas amenazas, ya que no estamos solos en el Universo; conviven con el Planeta objetos infinitos de toda clase: planetas, asteroides, cometas, astros, gases, etc. La zona exterior del Planeta es compleja y misteriosa, mucho más compleja de lo que podemos imaginar los pequeños internautas que ocupamos esta nave espacial que viaja por regiones no imaginadas, expuesta a peligrosas colisiones. En ese sentido, 180 expertos (físicos, astrónomos, matemáticos, etc.) reunidos en Granada, España, plantean la necesidad de la defensa planetaria contra el asteroide Apofis descubierto en el 2004, en el 2029 se acerca amenazante y en el 2036, si las condiciones exteriores le favorecen mínimamente podría incluso colisionar contra el Planeta. A modo de hacer conciencia de esta eventual situación, Toq brinda sin pánico a sus lectores el reportaje sobre el asteroide Apofis escrito por Malen Ruiz De Elvira en el diario madrileño El Páis".

Es bastante pequeño, las últimas observaciones indican que mide unos 270 metros, pero el asteroide Apofis podría causar una catástrofe de grandes proporciones y ha conseguido galvanizar los esfuerzos de científicos e ingenieros de muchos países para defender la Tierra de las amenazas que vienen del espacio. Oyéndolos en el Congreso de Defensa Planetaria que ha reunido a 180 de ellos en Granada, puede parecer que se preparan para una guerra: hablan de amenazas, de que hay muchos enemigos ahí fuera y de la necesidad de que los humanos tomen conciencia del riesgo continuo a que están sometidos. Pero básicamente dejan constancia del nacimiento y rápido desarrollo de una nueva área de investigación, especialmente adecuada para la cooperación internacional, que busca su lugar entre las ciencias espaciales. El astronauta español Pedro Duque lo dice claramente: "Es una nueva era, el riesgo es real y ahora es medible y tenemos la tecnología para detectarlo e intentar evitar sus consecuencias".

El Apofis, descubierto en 2004, se acercará mucho a la Tierra dentro de 20 años, el 13 de abril de 2029, pero por ahora el riesgo de impacto en esa aproximación es nulo. Sin embargo, como pasará a la altura de la órbita geoestacionaria (36.000 kilómetros, menos de la décima parte de la distancia a la Luna) se teme que la perturbación gravitacional le sitúe entonces en rumbo de colisión con el planeta el 13 de abril de 2036. La probabilidad de colisión está en uno entre 45.000 y hay demasiados factores mal conocidos como para afirmar nada, pero aunque pase de largo en 2036, como seguramente lo hará, el Apofis ya es el asteroide más seguido y estudiado de la historia, el catalizador de esfuerzos internacionales sin precedentes para enfrentar las amenazas espaciales.
Por encargo del Congreso de EE UU, la NASA ha intentado detectar los asteroides potencialmente peligrosos (que se acercan a la Tierra) de más de un kilómetro de diámetro y, tras 10 años, da la labor prácticamente por terminada. Ahora, los expertos señalan que llega la hora de detectar los mayores de 140 metros que, como el Apofis (el único de los más de 1.000 asteroides potencialmente peligrosos detectados que presenta un riesgo apreciable de impacto), pueden hacer también mucho daño. Sin embargo, Don Yeomans, encargado del tema en la NASA, explica que hay poco dinero para hacerlo y que es necesaria la cooperación internacional. De la misma opinión son el astrofísico Rafael Rodrigo, presidente del CSIC, y Jean-Michel Contant, de la Academia Internacional de Astronáutica, también presentes en el congreso.

El Apofis está ahora demasiado cerca del Sol para ser observado. Según Jon Giorgini, del Jet Propulsion Laboratory, las observaciones ópticas podrán reanudarse a finales de 2010 y las de radar en 2013, pero es muy posible que no se pueda saber la probabilidad de impacto para 2036 hasta que llegue en 2029, cuando será visible desde la Tierra sin instrumentos. Para entonces se conocerá su masa, su velocidad de rotación, su forma y sus características térmicas y luego se podrá evaluar la influencia en su trayectoria de su paso por la Tierra. Queda mucho tiempo, y cambios físicos muy pequeños pueden producir cambios muy grandes en el rumbo, recuerda Giorgini.

Prever acercamientos peligrosos como el de Apofis es sólo el primer paso. Los expertos señalan la necesidad de tener preparadas misiones espaciales para intentar desviar los asteroides. Están divididos sobre la conveniencia de utilizar la energía nuclear, pero es una opción.

"Hay tres tipos de misiones posibles, siempre para empujar el asteroide y desviarlo, no para romperlo, que sería todavía peor", explica Duque. Son una explosión nuclear cercana, un vehículo que le empuje (tractor gravitatorio) y un impacto directo. De este último tipo es el Proyecto Don Quijote, de la ESA, aún sin financiación.

En Deimos, la empresa española que concibió el Don Quijote, están adaptándolo para mandar un orbitador a Apofis, una sonda que se acercara y se pusiera en órbita alrededor de él, para poder conocer bien su trayectoria y otras características. "Podría salir en 2015 y llegar en 2017", explica el responsable, Juan Luis Cano. Si la ESA aprobara la misión, sería de demostración tecnológica más que científica, y tendría que tener un coste bajo. Por ahora no fluye el dinero que los expertos espaciales consideran que sería necesario, pero esperan que, a medida que se acerque la aproximación del Apofis, aumente la conciencia social y política y se puedan hacer incluso misiones de demostración a otros asteroides no peligrosos. Lo malo es que sea demasiado tarde. También para eso se preparan los científicos. Calculan las consecuencias de los impactos de asteroides de distintos tamaños, y concluyen que incluso uno pequeño (entre 30 y 50 metros de diámetro, como el de Tunguska) podría destruir una ciudad, pero que si alguno de mayor tamaño cae en el océano, el tsunami resultante tendría consecuencias mucho peores.

martes, 12 de mayo de 2009

FRAGMENTACIONES Y DEFRAGMENTACIONES

Por Fernando Fernández Duval

Por ejemplo
alguien de pronto se había hecho responsable
de sí mismo
escribió su nombre desesperado entre capa y espada con crayola;
trazó estratégicamente los planes alternativos de la arrancada
calculó meticulosamente todas las variables en una sola ecuación numérica
se fijó metas y objetivos en el peor escenario
que es el de la guerra
se vio profunda y absolutamente desnudo
como lo trajeron al mundo padre y madre
para observarse animal
y convencerse
y reciprocarse
definitivamente de que Dios erró

1

Inexplicablemente mi novia cabe en un sueño de verano
vino pensada por un cerebro electrónico
Pequeña
Suave
Astuta
como todos los animales eléctricos
matemáticamente decide
y antes
visita especialistas en psicoanálisis
Anoche soñó con dragones
con búhos comiéndose el cadáver del amor en una encrucijada absurda
y el subconsciente no traiciona dijo Freud por enécima vez
mientras la calculaba asechante con mis dos manos;
o mejor dicho,
despertaba dormida
y computarizada en los brazos de otro


2

La televisión es un aséptico colectivo
un postmoderno artefacto para lavar cerebros
La más pequeña de mis tres hijas
usa este aséptico artefacto las veinticuatro horas
que le indica
por ejemplo
como lavarse los dientes después de cada comida
como ponerse atractiva y chic
como detener el tiempo
y como adquirir modales magazines
la pobrecita
mi pequeña robot

3

Amanecieron ángeles en el suelo
en el patio de mi casa.
Mi tía se levantó temprano
a recoger su caca
para codearse con Dios
y hablarle en secreto con los ojos vendados
bajo los excrementos

4

José Tirai murió de enfermedad desconocida en 1984
en el calor de una lejana provincia sureña
soñó ser astronauta del Apolo 8
antes que Gagarin
y sin embargo
el pobre José no conoció el cielo

5

La ira del tirano es la ira de Dios
castiga cuando ama
ama cuando odia
aunque parezca absurdo
Se cuenta de sus días de cuchillo y horca
de la silla eléctrica
de los esqueletos que iban cayendo
y danzando en un subterráneo del Metro
del lente oscuro
del juez nauseabundo
del volkswagen asociado al terror
de la putica que enhebraba silencios
para reírse en una madeja de hilo suave
sobre un picaporte
de la ternura que no podía concebir la hija del tirano
porque cuando apenas se ama en el jubileo
se levantan disquisiciones
dudas
y la ira del tirano no perdona
a diferencia de la de Dios.

6

Por un lado,
eres más pequeña
que lo más pequeño de mi cuerpo
un átomo carnal
o espiritual que no siento
Por el otro
como la avenida que un poeta llamó tumultuosa,
que la siento subir
canjearse en moneda fuerte
gigante como el obelisco
o la torre Acrópolis

Finalmente depende
si estás acostada conmigo sobre la cama
o parada lejanamente como el olvido.

7

Los burócratas
son apenas unos pequeños dioses entrampados
sus sacerdotes les queman mirras en la solapa
tres veces al día
leen sus oscuros mandamientos
y el primero de todos:
el jefe es el jefe y nadie más

Imagino a este santo defecándose de mal humor.

8

Quién dijo que la muerte
es un pájaro que vuela
al lado de un cuchillo sin dar explicación?
Qué ángel se acercó con su flecha de fuego
a aprehender el primer beso del primer hombre?
y casi inconscientemente nos decretó la muerte
de un simple error de calculo paradisíaco
para matarnos a todos profundamente
un día antes de la víspera
del juicio que Dios nos decretara en su poltrona
Quién dijo que la muerte
es un pájaro de noche y una guadaña?
Ella está siempre ahí
dignamente
en espera de que alguien por fin decodifique su miedo

9

Si no me equivoco,
la altanería es un vocablo
que denota altura
que dura tanto en la conciencia como un mareo
y sin embargo
es plástica
flexible
y maleable

10

Alguien había escrito una proclama
insidiosa contra el poder
legítimamente establecido
se sintió con derecho a gritar duro
a fornicar palabras
Violó todas las reglas de la Real Academia
golpeó a Cervantes por la ingle
y quedó exánime en las paredes.

NOAM CHMSKY: IRAN DEMASIADO INDEPENDIENTE Y DESOBEDIENTE

Por Kourosh Ziabari Foreign Policy Journal

Noam Chomsky no necesita presentación. Indiscutiblemente, se trata del catedrático y analista sociopolítico más importante de la era contemporánea y "está considerado junto a Marx, Shakespeare y la Biblia, como una de las diez fuentes más citadas de las humanidades, y es también el único escritor entre ellos que aún está vivo" de acuerdo con The Guardian.


En referencia al libro "Hegemonía y supervivencia" de Chomsky, el presidente de Venezuela Hugo Chávez, dirigiéndose a las Naciones Unidas, dijo: "los invito, con el mayor de los respetos, a aquellos que aún no han leído este libro, a que lo hagan."

En respuesta a la pregunta formulada en una entrevista en 2006 acerca de qué acciones hubiese tomado en caso de ser presidente, Chomsky respondió: "Instauraría un Tribunal de Crímenes de Guerra para mis propios crímenes, porque si asumiera esa posición, tendría que tratar con la estructura institucional y con la cultura, la cultura intelectual. La cultura debe ser curada".
En esta entrevista conversé con el profesor Chomsky acerca de Irán, los asuntos nucleares, las relaciones entre Washington y Teherán, y el impacto global de los grupos sionistas. Un extracto de esta conversación fue publicado primeramente en el diario iraní en inglés Tehran Times.

—Profesor Chomsky, usted ha reiterado en numerosas ocasiones que la mayor parte de los países del mundo – incluyendo a los miembros del Movimiento de Países No Alineados- apoya el programa nuclear iraní; sin embargo, los neoconservadores estadounidenses continúan proclamando su agresivo lema. ¿Porqué?

—No sólo el Movimiento de Países No Alineados, sino también la gran mayoría de los estadounidenses cree que Irán tiene derecho a desarrollar energía nuclear. Pero casi nadie en Estados Unidos es consciente de ello. Esto incluye a aquellos que son encuestados, y que probablemente creen que son los únicos que piensan así. Nunca se publica nada sobre este tema. Lo que incesantemente aparece en los medios es que "la comunidad internacional" exige que Irán detenga el enriquecimiento de uranio. En casi ningún medio se explica que el término "comunidad internacional" es usado convencionalmente para referirse a Washington y a quienquiera que esté de acuerdo con ello, no sólo en este asunto, sino en general.

—La mayor parte de los analistas de asuntos internacionales aún no pueden asimilar el doble criterio nuclear del gobierno de Estados Unidos. Aunque apoya el arsenal atómico de Israel, continúa presionando a Irán para que detenga sus programas nucleares. ¿Cuáles son las razones? ¿Posee la IAEA autoridad suficiente para investigar los casos de armamento atómico en Israel?

—El punto fundamental fue explicado con franqueza por Henry Kissinger. El Washington Post le preguntó porqué razón ahora él afirma que Irán no necesita energía nuclear, y que, por lo tanto, debe estar trabajando para construir una bomba, mientras que en 1970 insistió en que Irán necesitaba energía nuclear y que Estados Unidos debía proveer al sah con los medios para desarrollarla. Su respuesta fue puro Kissinger: "Era un país aliado", y por ello necesitaba energía nuclear. Ahora que ya no es un país aliado, no necesita energía nuclear. Israel, por su parte, es un aliado, más precisamente un estado cliente. Por lo tanto hereda del amo el derecho a hacer lo que desea.

La IAEA posee la autoridad, pero Estados Unidos nunca permitiría que haga uso de ella. El nuevo gobierno de Estados Unidos no ha dado muestras de ningún cambio en este sentido.

—Existen cuatro estados soberanos que el TNP aún no ha ratificado, y que desarrollan libremente bombas atómicas. ¿Será Irán liberado de las constantes presiones; debe detener su ratificación y retirarse del tratado?

—No, eso sólo aumentaría las presiones. Además de Corea del Norte, todos esos países reciben apoyo extensivo de Estados Unidos. El gobierno de Reagan fingía no saber que su aliado Pakistán estaba desarrollando armas nucleares, de modo que la dictadura pudiera recibir ayuda masiva de Estados Unidos. EUA ha aceptado ayudar a India a desarrollar sus instalaciones nucleares; Israel es un caso especial.

—¿Qué factores probables podrían dificultar la realización de conversaciones directas entre Irán y EUA? ¿Es mayor la influencia de los grupos de Israel que la del sistema corporativo de Estados Unidos?

—El grupo de presión israelí ejerce cierta influencia, pero limitada. Esto se demostró en el caso de Irán, una vez más, el verano pasado, durante la campaña presidencial, cuando la influencia de los grupos se encuentra en su apogeo. El grupo israelí buscaba que el Congreso aprobara la legislación para lograr el bloqueo a Irán, un acto de guerra. La medida obtuvo un apoyo considerable, pero luego, de pronto, desapareció, probablemente debido a que la Casa Blanca dejó en claro, con discreción, que se oponía.

En cuanto a los verdaderos factores, aún no contamos con registros suficientes, de modo que es necesario especular. Sabemos que la gran mayoría de los estadounidenses quiere llevar una relación normal con Irán, pero la opinión pública rara vez ejerce algún influjo sobre la política. Las grandes compañías de EUA, incluyendo a las poderosas corporaciones de energía, quisieran poder explotar los recursos petroleros de Irán. Pero el Estado insiste en lo contrario. Supongo que la razón principal es que Irán es demasiado independiente y desobediente. Los grandes poderes no toleran lo que ellos consideran parte de sus dominios, y las regiones de mayor producción de energía en el mundo han sido desde hace tiempo dominio de la alianza anglo-estadounidens e, ahora con Gran Bretaña reducida a socia subalterna.

—¿Habrá una transformació n táctica o sistemática en la aproximación de los medios de comunicación masiva hacia Irán durante la presidencia de Obama? ¿Podemos esperar una reducción de la propaganda anti-iraní?

—Por lo general, los medios adhieren al sistema general de la política de estado, aunque algunas veces los programas políticos son criticados con fundamentos tácticos. Por lo tanto, todo depende de la postura que asuma el gobierno de Obama.

—Finalmente, ¿Usted cree que el presidente de los Estados Unidos debería seguir la propuesta de Irán y disculparse por los crímenes históricos contra Irán?

—Creo que lo poderoso siempre debe reconocer sus crímenes y disculparse por las víctimas, es más, debería también reparar los daños. Por desgracia, el mundo está mayormente regido por la máxima de Tucídides: el fuerte hace lo que quiere, y el débil sufre como debe. De a poco, con el pasar del tiempo, el mundo se va tornando cada vez más civilizado, en general. Pero aún queda un largo camino por transitar. (Traducido por Julieta Tonello)

jueves, 7 de mayo de 2009

BESAME POCO

Por Sandra Russo

Pandemia, pandemia, pandemia. Uno no puede dejar de escuchar un morbo mediático en la reiteración de la palabra que describe la globalización por otras vías. Hay un estallido generalizado de símbolos. Se derrumba un sistema político y económico que tenía al individuo como eje, y ataca al mundo en forma de pandemia un virus mutante que supo de vuelos y estiércol y que presenta la forma de una simple gripe. Pero el primer efecto de la pandemia es eliminar las simples gripes. Ya no las hay. Cualquier calentura es señal de alarma. Las personas son interceptadas en los aeropuertos en busca de información sobre su organismo. Y desde México, donde se juegan partidos de fútbol "a puertas cerradas", también llega la noticia de las telenovelas sin besos. Nuestro mundo se está modificando.

No es que uno crea en las enfermedades de diseño, sobre las que ha visto unas cuantas películas norteamericanas. Ni que participe de posiciones conspirativas que imaginan a diez personas decidiendo en secreto algo que cambiará incluso (y sobre todo, como es costumbre, que eso no cambia) nuestras vidas periféricas. Pero justo en el momento en que la economía real hace revisar el ideario neoliberal que condujo al desastre, un ideario posneoliberal asoma en el único otro punto más sensible que la economía: la salud.

El posneoliberalismo está pronto a adquirir nuevas formas, porque va de suyo que embriona, y se diría que no se llamará así, que es muy pomposo. Podría llamarse, por ejemplo, Política de Manos Limpias, no porque deje atrás su intrínseca corrupción, sino porque hará eje en la desinfección obsesiva del espacio público, que de todos modos dejará de usarse, ya que cualquiera puede tener fiebre, y es más: cualquiera puede estar incubando fiebre. ¿Cuánto apostamos a que las señoras caceroleras serán las primeras en enchufarles barbijos a sus mucamas, que llegan desde el suburbio? No puede uno imaginarse, si la pandemia sigue siendo pronunciada con tanto énfasis y excitación, lo peligrosos que serán todos y cada uno de los pasajeros del transporte público. Es que es el aire que media entre uno y otro ser el que contiene la peste. Es que ya no es conveniente aproximarnos.

Escucho a un sanitarista hablar de "planes de contingencia" . Claro, la maldita contingencia. Es aquí cuando debería intervenir el Chapulín Colorado, pero bueh, es mexicano. La contingencia es algo de lo que siempre escapamos, algo que preferimos creer que no existe, un fantasma. La civilización que se globalizó y llevó sus hilachas virtuales a los lugares más lejanos es una civilización cimentada en la idea de que todo puede preverse y planificarse. Pero paradójicamente, esa civilización que vende imágenes de gente segura y tranquila se asienta en un sistema de explotación de un planeta que da probadas muestras de cansancio.

En las telenovelas mexicanas los amantes ya no se besan, y es posible presumir que si la pandemia pasa del grado 5 al 6, como se indica una y otra vez en los noticieros, los bunkers antiaéreos de este nuevo desastre serán unipersonales. Cada criatura aislada en su propio cuerpo. Cada uno cuidándose de las cosas terribles que pueden salir del cuerpo del otro.

Justo cuando un modelo político y económico basado en el más encarnizado individualismo se fractura y deja ver sus intestinos, el sistema sanitario mundial se pone en alerta por la peste que nos vuelve a todos Michael Jackson, todos un poco chiflados sospechando de la tos del vecino. No es que uno crea en las enfermedades de diseño, pero qué justo. [ibyqueen]

domingo, 3 de mayo de 2009

EL ATAUD EN EL QUE ENTERRARON A ANTONIA

Por Fernando Fernández Duval

Antonia Verónica no se percató jamás de que Leoncio Mauricio había construido el ataúd a donde depositaron finalmente sus restos mortales, a pesar de que había advertido de que no la enterraran en una caja construida por Leoncio Mauricio.

Antonia Verónica era una de las principales mujeres de la comarca. Amiga de todos los presidentes de la República, asesora de la gobernación provincial y amante de la curia católica, apostólica y romana. Por su reconocida fe y apego a la mística y rituales del catolicismo, fue bautizada como Antonia la Devota. Todos los sábados, en su casa en las afueras de la comunidad, celebraba el rosario, donde asistía el jefe militar y delegado policial, el gobernador provincial y el párroco, acompañado de monjas del Sagrado Corazón de Maria y jóvenes monaguillos.

El rosario era dedicado al Papa, al presidente de la República, o a cualquier personalidad del mundo de la política local e internacional, o a una celebridad de las artes, del canto, del deporte, de la ciencia y la cultura. El rosario se rezaba adornando el espacio con variedades de flores de todas las especies y producidas en los jardines que se plantaban en las casas de las familias de la comarca: rosas de todos los colores y tonos, cigarrones, cayenas, flor de sol, trinitarias o boungavillas y otras que ofrecía la naturaleza en los montes cercanos. También era acompañado de cánticos evocadores a la vida e imagen de Maria la Virgen, la santa madre de Dios, compuestos por músicos y poetas locales que cantaban al unísono con el público: con flores a María

La organización del rosario ayudó a Antonia Verónica a ganar influencia y fama en la vida política y social. Recibía cartas de felicitación de su Eminencia el Cardenal y el Obispo de la Diócesis, del Nuncio Apostólico y representante de su Santidad. En una ocasión supo de boca de un embajador ante la Santa Sede, que el Papa le había comentado del trabajo por la fe católica que realizaba en un lugar tan apartado del globo terráqueo. Este comentario influyó mucho para que Antonia Verónica se consagrara a su labor espiritual, pues nunca dejó de ser una mujer común como las que habitaban la comarca, aunque se advertían en su cuerpo y en su voz un cambio profundo. De ser una mujer esbelta, de voz firme y rígida, su cuerpo se fue doblando y tomando las formas de la santidad, mientras su voz susurraba como la de los santos o los pájaros frente a sus pichones. Vestía de blanco y mantenía el pelo suelto, caminaba meciéndose de un lado a otro. De noche visitaba los enfermos sin importarle distancia, tiempo, lluvias y ciclones y les rezaba tres padrenuestros y dos avemarías con una vela encendida en la mano y la señal de la cruz. Los políticos, los empresarios, los tahúres, los áulicos de los presidentes y los funcionarios locales y nacionales la consultaban y procuraban su bendición. Su influencia fue de tal profundidad y solemnidad, que un día en medio de una aguda crisis nacional, el presidente de la República en persona se presentó a su humilde hogar para consultarle asuntos de Estado y recibir su bendición.

Leoncio Mauricio era un paisano de tez morena, copioso bigote y nariz aguileña, de profesión carpintero, que andaba volando como el ruiseñor: de flor en flor. Había casado con Antonia Verónica por puro amor en medio de la última tormenta tropical del siglo que terminaba con las plantaciones de plátanos y los sueños candidos de una institutriz de párvulos, que arreglaba sus sueños y sus develos nupciales. Con Antonia Verónica procreó siete hijos e hijas y con otras mujeres tuvo cuarenta y tres hijas e hijos que poblaron una comarca entera, procreando en total unos cincuenta hijos e hijas.

A Antonia Verónica les disgustaban las andanzas amorosas de Leoncio Mauricio y las consideraba una ofensa para una persona de su fama y condición espiritual. Cuando Antonia Verónica y Leoncio Mauricio se juntaban, las desavenencias y las trifulcas no se podían evitar. Se decían palabras subidas de tono, fuertes e impropias, perdiendo así Antonia Verónica su compostura y santidad. A veces trataba de olvidar su presencia huyendo por la parte trasera de la vivienda, volando patios hasta ponerse a salva de su propia incontinencia verbal y la de Leoncio Mauricio, porque definitivamente él y ella eran diferentes. Varias veces lo pescó devorando con sus propios ojos su irreverencia a los santos colocados en el pequeño altar ubicado en el fondo de su habitación, especialmente a San Miguel, San Santiago y San Antonio. Definitivamente, no podía soportar a este hombre al que había amado desde pequeña, pero que ahora se contraponía a su vida santa y espiritual. Leoncio Mauricio no quería comprender que Antonia Verónica había dejado de ser una mujer común. Su machismo y egoísmo eran tan grandes que la acosaba y hacía sufrir inmensamente.

Cuando Antonia Verónica yacía agónica en su lecho de enferma, lo único que habría de pedir, como su única y última voluntad a sus familiares, era que no la enterraran en un ataúd fabricado por Leoncio Mauricio, a la sazón el único carpintero fabricante de ataúdes de toda la comarca. Por esa razón, hubo de durar tres meses y tres días en cama, antes de morir, para evitar que su cuerpo inerte fuera colocado en el ataúd que ya había fabricado Leoncio Mauricio. Se decía que corría de casa en casa con su cuerpo levitado como hoja suelta aún después de muerta, huyendo de Leoncio Mauricio y su ataúd y despidiéndose del pueblo. Unas veces aparecía vestida de blanco tul; otras, en algún camino con una cesta de ropa sobre la cabeza y la más de las veces a la hora del rosario. Para que se pudiera morir en santa paz, tuvieron que convencerla de que el ataúd donde depositarían sus restos mortales fue fabricado por otro carpintero proveniente de una comarca lejana a la suya ubicada al otro lado de la sierra.





mbenidos a TOQ

BIENEVENIDOS AL JULIO CORTAZAR INESPERADO

Por Juan Cruz (El País de España)

Aparece un libro con los textos que el autor de 'Rayuela' dejó sin publicar y que fue recopilado entre montañas de papeles y documentos amarillentos y polvorientos en su antiguo apartamento parísino. Los textos fueron encontrados en archivos personales tanto del autor como de amigos. Toq da la buena nueva a sus lectores dominicanos y del mundo de este nuevo encuentro con Cortázar.

Poco antes de morir, a los 70 años, en febrero de 1984, Julio Cortázar se encontró una noche vagabunda en el barrio gótico de Barcelona con un muchacho que le obsequió con un trozo de tarta. "Es muy poco comparado con lo que tú me diste a mi", le dijo el chico al autor de Rayuela. Cortázar no publicó más, murió. Pero tenía mucho más, en un cajón de París. Una madrugada navideña de 2006, el escritor y crítico Carles Álvarez Garriga y Aurora Bernárdez, primera mujer y albacea de Julio, arrancaron del fondo de ese cajón un tesoro literario que los deslumbró a los dos. Hoy ya podrá estar en manos de aquel chico que le agradeció a Cortázar tanta literatura con un trozo de tarta.

El libro, cómo no, se titula Papeles inesperados, tiene 485 páginas; aquí, en Argentina, aparece hoy, y en la Feria del Libro se ha anunciado con el sigilo ruidoso de una novedad de Harry Potter; en España aparecerá el 27 de mayo, editado por Alfaguara. El libro se lee con la avidez que acompañó a muchos jóvenes cuando apareció Rayuela. En aquel entonces, a mediados de los sesenta, Cortázar le decía a Luis Harss en Los nuestros, la biblia literaria del boom: "La verdad es que cada vez voy perdiendo más confianza en mi mismo, y estoy contento. Cada vez escribo peor desde un punto de vista estético. Me alegro, porque quizá me voy acercando a un punto desde el que pueda tal vez empezar a escribir como creo que hay que hacerlo en nuestro tiempo".

Nuestro tiempo, en el caso de Cortázar, era el tiempo de la fragmentación, y lo que dejó escrito -y que aquella noche descubrieron Álvarez y Bernárdez en lo más recóndito de una cómoda- es ahora como un monumento a la sinfonía cortazariana de las cosas rotas. Los dos antólogos dispusieron esos textos inesperados sobre la mesa donde precisamente Julio escribió Rayuela, y fueron acumulando papeles; la literatura de Cortázar es un pozo sin fondo, ya lo era. Lo que descubrieron aquella madrugada de 2006 fue que el desorden que había proclamado ante Harss lo había seguido al pie de la letra. Fue ante la acumulación de descubrimientos cuando Aurora dijo: "Bueno, quizá sí; quizás haya llegado ya el momento de empezar a ordenarlo verdaderamente".

Aquí está lo ordenado. Hay textos que él no publicó de los cronopios, del Libro de Manuel, de Un tal Lucas; hay poemas, prosas, autoentrevistas, entrevistas, un proyecto de libro que hizo para el poeta José-Miguel Ullán... Hay 11 relatos nunca incluidos en libro, tres historias de cronopios, 11 episodios protagonizados por Lucas, 35 artículos sobre literatura, política y viajes, 10 textos sobre y para los amigos (José Lezama, Ángel Rama, Susana Rinaldi...), 13 poemas inéditos, nueve textos inclasificables... Una Rayuela perpetua. Veamos este texto, La mosca: "Te tendré que matar de nuevo./ Te maté tantas veces, en Casablanca, en Lima,/ en Cristianía,/ en Montparnasse, en una estancia del partido de Lobos,/ en el burdel, en la cocina, sobre un peine/, en la oficina, en esta almohada/ te tendré que matar de nuevo,/ yo, con mi única vida". Es el Cortázar de Rayuela, que florece sobre el sexo en este penúltimo último trozo del libro inesperado: "Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo./ Lo que me gusta de tu sexo es la boca./ Lo que me gusta de tu boca es la lengua./ Lo que me gusta de tu lengua es la palabra".
Ese poema lo escribió en francés, la lengua gemela de su lengua, y aquí lo traduce Aurora. Este inesperado Cortázar es el de la pirotecnia de su felicidad con la que, como en la legendaria frase de Picasso, no busca: encuentra: "El otro día instalé una fábrica de huracanes en la costa de la Florida, que se presta por tantas razones..." Hay muchas joyas; por ellas aquel muchacho le hubiera dado a Cortázar la tarta entera, pero quizá lo que busque más todo el mundo es lo que dice de para quién escribió Rayuela: "Triste, solitario y final, como dice Raymond Soriano, escribí Rayuela para mí, es decir para un hombre de más de cuarenta años y su circunstancia -otros hombres y mujeres de más de 40 años. Muy poco después, ese mismo individuo emergió de un mundo obstinadamente metafísico y estético, y sin renegar de él entró en una ruta de participación histórica, de apoyo a otras fuerzas que buscaban y buscan la liberación de América Latina".

Lo que es la vida: la entrevista de Harss a Cortázar se titulaba Cortázar y la cachetada metafísica. Este libro parece un recorrido retrospectivo que explica desde entonces hasta ahora la voluntad revolucionaria y estética de un escritor que no cesó de buscar para encontrarse, dándole cachetadas a la metafísica. Aquella noche en Barcelona también se buscaba Julio, pero ya tenía en el cuerpo el alma de la desaparición, y meses después de aquella alegría de la tarta, él mismo ya fue memoria y libros. Entre ellos, este libro tan inesperado. El volumen se publicará en España el próximo 27 de mayo