lunes, 19 de abril de 2010

PRIAMO SE QUEDA ENTRE NOSOTROS

FERNANDO FERNANDEZ DUVAL

Ayer, a eso de las dos de la tarde, tuve la ingrata noticia: PRIAMO ha muerto, me telefoneaba con el corazón partido y la voz quebrada mi amigo de infancia, el ingeniero Homero Cuevas. Me sobrecogí; dos lágrimas salieron de mis ojos y seguí adelante conduciendo por el Malecón de la capital. Mientras conducía iba en silencio, mi esposa y dos de mis tres hijas, me observaban, pensando en el amigo que acababa de partir hacia lo inexorable.

A Príamo lo recuerdo sentado con las piernas entrecruzadas la última vez que lo vi en el Club de los Trinitarios del municipio de Santo Domingo Este, cuando los dos asistíamos a la puesta en circulación de los Indicadores Económicos Sociales de la Provincia Bahoruco, preparado por el economista Ángel Vázquez Perdomo. La brisa húmeda de los Haitises resfrecaba la noche y Príamo hacía uso de la palabra con su espectacular garbo. Vestía pantalón negro y chacabana blanca. Humilde como siempre, con un lenguaje directo y mucha propiedad, Príamo se refería a la pobreza particular de Neyba, destacando las potencialidades que tenía en su suelo, en sus ríos y montañas para emprender el camino hacia el desarrollo.

Después de su intervención se sentó a nuestro lado, tomamos refresco, me miró fijamente. Hablamos de los políticos, de sus miserias e ingratitudes y él, pausado, nos hablaba de lo que había que hacer para desarrollar a Neyba.

Después nos despedimos con apretón de manos, dejando a tras su sonrisa blanca y la mirada de sus achinados ojos enredado en el neón.

En semana Santa, el amigo Leo Thewuissen me dijo que Príamo estaba muy enfermo. Llamé al Ingeniero Homero Cuevas y me confirmó lo que me dijo Leo.

Ahora que Príamo no está físicamente entre nosotros, no pienso recordarlo, como el que se ha ido para siempre, me dije. Quiero recordarlo como el titán que todavía está con sus ideas, con su sencillez, su honradez, su visible alegría: amable, luchador incansable y soñador, porque el neybero, el hijo de Talita, el hermano de Rafaelito y Adonis, el INMORTAL que dicen que se ha ido, se queda entre nosotros. os a TOQ

jueves, 4 de marzo de 2010

CASI MUERTO

FERNANDO FERNÁNDEZ DUVAL

El monte estaba oscuro en el mes de enero, densamente oscuro, precisamente cuando los días de invierno son más cortos y las noches se hacen más largas en el hemisferio norte. No había una sola alma por los alrededores, solo el sonido y el aleteo constante y presuroso de los murciélagos de una cueva y las aves nocturnas, las chicharras y los grillos en las ramas y los troncos de los árboles y el ruido del río que bajaba serpenteando las lomas de Panzo, mientras Blanco, moribundo, murmuraba en sus adentro,

- ¡caramba, me pasó esto a mí!,

Mientras la noche se tragaba los árboles y lo cerros macizos que tenía cerca y hacía resaltar el ruido del agua que caía abruptamente en cascada sobre un despeñadero en el fondo del valle formando un salto como si fuera una larga cola de caballo.

Blanco estaba tirado boca arriba en el suelo, casi sin movimiento, adolorido y acalambrado, respirando fatigosamente con el alma saliéndosele del pecho.

Solo atinaba a recordar por unos breves instantes los últimos acontecimientos de su fatídica noche, cuando alcanzó a ver aquella silueta de aquel maldito toro negro, que se confundía con su propia sombra y que desapareció de su vista y lo embistió con furia por sorpresa, mejor dicho, por la espalda, por el frente y los costados, moviéndose violento como un fantasma entre las sombras con los ojos brillantes para emerger con resoplidos por la boca y la nariz entre los matorrales, para propinarle, una, dos, tres, cuatro y más cornaduras y lanzarlo al suelo y levantarlo y volver a embestirlo, a cornearlo, a patearlo con sus patas delanteras tantas veces, hasta dejarlo inmóvil, casi muerto.

Todo ocurrió en un solo instante, como el rayo, sin que pudiera huir o defenderse de la endiablada bestia.

Supo que estaba herido cuando palpó el suelo y lo encontró húmedo; miró y no vio a nadie; volvió a mirar de nuevo y sintió que su cuerpo estaba sumergido en un gran charco de sangre que salía de sus costados.

De pronto, ante el intento vano de llamar en voz alta, de pronunciar nombres cercanos, queridos, amados u odiados y lugares lejanos a los que quiso ir alguna vez en su vida, la voz de Blanco se quedaba atrancada, entaponada, sin salir de su garganta una sola sílaba. En ese instante de corta duración, repasó detalladamente el primero y último acto conciente de su vida, pasándole revista a cada uno de ellos como si fuera un film de corto metraje, enjuiciándose a sí mismo, o rindiéndole cuenta detallada a otro con el que intentaba hablar y no podía.

Volvió a llamar y no pudo; perdió fuerza en las extremidades que no le respondían a sus deseos; el vientre le latía violentamente; y la cabeza le ardía y le dolía a la vez desde la boca reseca por la deshidratación provocada por la hemorragia, hasta la punta de los pelos que se movían con el viento frío que soplaba sin pausa.

Blanco comenzó a tener alucinaciones, a gorjear como los moribundos por la falta de oxígeno, a tener pesadillas, a tener un pensamiento incoherente y fugaz, que iba y venía como la llama de una hoguera que se movía, lo alejaba y lo acercaba a su propia realidad, se ponía pequeña y se agrandaba de repente entre los leños que la alimentaba.

Blanco se desesperaba. Tenía más de cuatro horas tirado entre las hojas y las ramas secas del monte desde que fue embestido por el toro, apenas se movía y cuando lo intentaba, el cuerpo le dolía. La sangre le salía a borbotones; tenía la cara pálida y amoratada como una hoja blanca y los ojos desorbitados.

Por un momento sintió que se moría como un animal abandonado. No quería morirse solo sin que nadie lo viera y le diera cristiana sepultura. Se apenó de sí mismo y lloró sudoroso por la suerte que corría. Intentó pararse y llamar a Maruca, su mujer, que lo esperaría, lo cual consiguió deletreando el nombre: M A R U C A.

Trató de incorporarse levemente con dificultad para ir hacia el río, agarrándose tembloroso de los troncos de los árboles que le quedaban cerca. Volvió a llamar a Maruca. Siguió avanzando lento, arrastrándose en zigzag hacia el río como si tuviera nadando en aguas picadas y profundas, con la cabeza escondida, pegada, inerte sobre el pecho, sin fuerza y la mirada perdida.

Por fin, llegó jadeando al río; se acercó a la orilla como pudo; introdujo la cabeza al agua con dificultad y comenzó a bebérsela en pequeños sorbos hasta saciar su sed; dejó de sentir el malestar de la muerte por unos instantes; pensó que se salvaría de esta; en medio de esa sensación de felicidad que se produce en el proceso de sanación de los males que agobian el cuerpo; quiso levantarse y no pudo; se estremeció como un rayo de los pies a la cabeza; vomitó lo poco que tenía en el estómago y volvió a desfallecer en medio del río…

Ahora, Blanco estaba tirado allí, arrastrado por la corriente hacia el centro del río con la cabeza hacia arriba, mirando sin moverse hacia el cielo, entre piedras y lodo, casi muerto, por no decir, muerto de verdad.




FIN

EL TEMA MILITAR ES TODAVIA UN TABU

El tema de la corrupción en las Fuerzas Armadas y la policía Nacional ha sido un tabú en la opinión pública, pues nadie, absolutamente nadie, quiere referirse al mismo, ya sea por temor o complicidad; pero lo cierto es que en esas instituciones, la corrupción es el principal medio de la falta de disciplina y autoridad que campea por sus fueros y la razón por la cual algunos de sus miembros estén vinculados a actividades ilícitas, especialmente al narcotráfico. Desde luego, no son la mayoría de sus integrantes los que participan de actos de corrupción, por lo general, son unos pocos, y esos pocos tienen la capacidad política para mover los hilos de poder para sus actividades.

Aunque el tema es espinoso y como tal lo trato, corriendo los riesgos que un simple ciudadano debe correr para mejorar la suerte de sus conciudadanos, porque sino, cómo se arreglaría esto?.

La mayoría de los militares y los policías son gente pobre, muy pobre; pues conozco el caso de generales que viven regularmente en barrios de clase media baja, hasta con sus antiguas esposas, y que al final de sus carreras, la pobreza los agobia por el resto de susu vidas.

Pero también conozco los casos contrarios de militares y policías, muy pocos por cierto, que exhiben fortunas de magnates y que incluso han cambiado de esposas, compran lujosos pisos en la avenida Anacahona o en el Malecón Center, mansiones en Casa de Campo, Miami y Arroyo Hondo. Cuando terminan sus carreras pasan a ser grandes empresarios en la República Dominicana.

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Danilo Medina ha sido a futuro hasta ahora, el principal activo político del PLD para
retener la presidencia de la República en las elecciones presidenciales del 2012.

Sin embargo, los danilistas y su equipo no se han dado cuenta que están cercados en un cepo creado por ellos mismos y que eventualmente podría impedir que Danilo fuera el candidato presidencial de su partido.

El cepo en el que están cercados Danilo y los danilistas, consiste en el auto-aislamiento del debate público, posiblemente por temor al presidente Leonel Fernández.

Si Danilo no intenta correr el riego de enfrentarse al presidente de la República, y dejar de lado su miedo, fijando posiciones responsables y articulando un discurso coherente sobre los diferentes temas nacionales, especialmente aquellos que más afectan a la población, podría perder la posibilidad de ser el candidato del PLD.
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Las diversas opiniones sobre el retiro de generales de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas, a partir del 27 de febrero, no dan en el clavo porque son politiquieras, tibias y timoratas.

Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, son las mismas instituciones en términos doctrinarias que utilizaron Trujillo y Balaguer para reprimir, matar y robarle sus riquezas al pueblo dominicano.

Esas instituciones a lo largo de toda su vida, jamás representaron el interés nacional y cada día enajenan sus funciones para garantizar la seguridad nacional y el orden público.

A nuestro juicio, lo que debe producirse en esas instituciones son cambios radicales, cancelando a generales, oficiales y clases corruptos y delincuentes y dotar a esas instituciones de una nueva misión, visión y función estratégica al servicio del pueblo.

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lunes, 22 de febrero de 2010

LAS ELECCIONES DE MEDIO TERMINO

FERNANDO FERNANDEZ DUVAL

La Junta Central Electoral dejó abierta formalmente la semana pasada, el inicio de la campaña electoral para escoger a las próximas autoridades congresuales y municipales en las elecciones de medio término del 16 de mayo de este año.

A partir de estas elecciones, los partidos políticos pondrán a funcionar sus respectivas estrategias y maquinarias electorales para obtener la cantidad de votos necesarios con los cuales intentarán controlar los poderes legislativos y municipal.

En estas elecciones, en forma disyuntiva, podrían estar en juego la continuidad o la reconquista del poder por parte del PLD o el PRD, respectivamente; ya que tradiconalmente el partido que logre mayoría de votos y controle mayor cantidad de escaños en las cámaras legislativas y en los ayuntamientos , se colocaría en una mejor posición para ganar las elecciones presidenciales del 2012.

Una peculiaridad que resalta a la vista en estas elecciones, es el poco entusiasmo que despiertan los candidatos en el electorado, a juzgar por las encuestas de opinión que se han realizado en el país, donde el 60 por ciento de los entrevistados dice que no votarían en estas elecciones.

Es probable que el electorado se haya dado cuenta que estas elecciones no le sirven a sus comunidades para resolver sus problemas elementales de salud, educación, alimentación, recreación, infraestructuras, etc., ya que los funcionarios electos se representan y legislan para ellos mismos, para los partidos que los postulan y para la clase dominante que los mantienen.

Ese escenario, según la teoría política, podría cambiar en la medida que los discursos y las ofertas de los candidatos se hagan más convincentes, aunque para el caso, los candidatos que potulan los principales partidos no ofrecen nada nuevo que no hayan ofertado para sus comunidades y hayan dejado de cumplir; por tanto, es poco probable que sus discursos dominen el inconciente del electorado sometiéndolo a una profunda, larga y colectiva amnesia.



EL PREMIO NACIONAL DE LITERATURA A MATEO MORRISON

FERNANDO FERNANDEZ DUVAL

Mateo Morrison recibió hace pocos días el Premio Nacional de Literatura, que según el jurado seleccionador, fue por la calidad de su obra poética, por su dedicación a la educación y por su dilatada carrera de promotor cultural en la República Dominicana.

El Premio que se otorga a Mateo, es bien merecido, porque se reconoce la labor perpetua de un trabajador de la lengua y de la cultura; ya que su poesía, sencilla, pulcra, inagotable, de amplia base popular, amorosa y de un gran compromiso con los ideales de un mundo mejor, como lo soñaron nuestros Padres de la Patria, Juan Bosch, Caamaño, Luperón y Manolo, ha trascendido las fronteras de República Dominicana y de la cultura y la lengua dominicana que le dieron significado y significante a su obra, porque la obra de Mateo, traducida a otras lenguas, se ha hecho universal como la mejor poesía.

Como educador, Mateo es heredero del magisterio por el lado de su padre, un inmigrante jamaiquino que vino a crear academias de inglés en la zona oriental de la margen del río Ozama para quedarse, echar raíces profundas en estas tierras de tropico y cañas y dar los frutos que los dominicanos disfrutamos con la obra fecunda de Mateo.

Donde la obra de Mateo se hace epopéyica y grande como el pico Duarte, es en la promoción cultural, es decir, en la labor cotidiana de difusión de ideas y valores estéticos y en la creación de un nuevo paradigma de la acción que convierte la poesía en un arte de pedagogía popular, desencajado del circulo estrecho de los salones con caretas de la academia y de los clubes de alcurnia de la elite dominante. Fruto de esa acción, tenemos la fundación de los talleres de poesía donde se formaron poetas, ensayistas, narradores de altos quilates, en fin, artistas populares.

También Mateo se ha destacado como un eterno difusor de las ideas de un nuevo porvenir de hombres justos desde la militancia política en las izquierdas. Ha brindado apoyo a jóvenes de las más diversas regiones y clases sociales del país a través de los suplementos y publicaciones literarias que le ha tocado dirigir.

El Premio Nacional de Literatura a Mateo Morrison es, en otras palabras, el premio a la poesía misma y al trabajador incansable de la cultura, al intelectual comprometido con su pueblo, honesto, revolucionario, sencillo y humilde.


Celebremos pues, por las altas cumbres de Quisqueya, el Premio Nacional de Literatura 2010 otorgado a Mateo Morrison.


lunes, 25 de enero de 2010

LAS LECCIONES APRENDIDAS DESPUES DEL GOLPE A ZELAYA

FERNANDO FERNANDEZ DUVAL
El presidente Manuel Zelaya viene al país mañana miércoles procedente de Honduras en el mismo avión en que regresa el presidente Leonel Fernández, tras arribar a acuerdos con el presidente electo de ese país centroamericano y recibir un salvaconducto para viajar a Santo Domingo del gobierno dominicano.

La situación que vivió el presidente Zelaya tras el golpe de estado del 28 de junio del 2009, encabezado por Micheletti, Romeo Vázquez, una parte considerable del empresariado con el respaldo de influyentes sectores pentagnistas de los Estados Unidos y con el rechazo de la comunidad internacional, no tiene parangón, ya que, cual odiseo, viajó y viajó sin rumbo claro de Washington a Buenos Aires, hasta regresar finalmente a su patria para negociar en el terreno su retorno al poder y recordarle al mundo que era él y no Micheletti el presidente constitucional de Honduras.

Lamentablemente la naturaleza traicionó a muchos, pues aparentemente al gobierno de Barack Obama los pentagonistas le doblaron el pulso para que las elecciones convocadas por los golpistas resolvieran la crisis, acatando sus ilegitimos resultados. También, el resultado de esas elecciones dividió a la comunidad internacional, ya que una parte de la misma se sumó a la posición de Washington como una imposición de la real politica, y la otra se quedó exanime en la retórica pseudoizquierdista; mientras tanto, el presidente Zelaya se aislaba o se cocía en su propia salsa con pocas o ningunas alternativas que no fuera la inmolación en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

Los acontecimientos ocurridos en Honduras después del golpe de estado, fueron más interesantes para los estudiosos de la política como fenómeno de poder, que el golpe mismo, pues se confirma la tesis del dominio de Washington sobre la mayoría de los países de la región y la incapacidad de influir y reaccionar de los gobiernos que dicen adversar las políticas imperiales de Estados Unidos.
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El terremoto del pasado 12 de enero en Haití, no solo convirtió la vida de este hermano país en una gran tragedia humana, sino también en la excusa del gobierno de Estados Unidos para ocuparlo militarmente, con el pretexto de organizar la cooperación internacional y establecer el orden y la seguridad en las principales ciudades haitianas, principalmente en Puerto Principe, con lo cual estaríamos totalmente de acuerdo, si la coordinación para la coorperación y el orden fueran dirigidos por organismos internacionales dirigidos por Naciones Unidas, ya que para Toq la ocupación del territorio haitiano en el fondo esconde intereses de geopolitica en la región del Caribe y muy probablemente para controlar el trafico de droga proveniente de Colombia.
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En el día de hoy, vimos por televisión al presidente del PRD, Ing. Miguel Vargas Maldonado, quejándose de que a cambio del apoyo a la reforma constitucional, el presidente de la República le prometió que iba a apoyar la ley de partidos y que en la presente legislatura no se ha aprobado todavía.

La queja del presidente del PRD, no está motivada en que el país tenga una nueva ley de partidos, porque cuando el PRD fue mayoría en el congreso, la aprobación a dicha ley recibió la misma respuesta destemplada del presidente del senado y la mayoría de los congresistas del PRD que acompañaron al presidente del partido blanco en su alocución.

La causa por la cual no se haya aprobado la ley de partido, ni cuando el PRD tuvo mayoría congresual, ni ahora que el PLD la tiene, se debe básicamente al tema del uso de los recursos del Estado en la campaña a favor de sus candidatos.

La actitud de los congresistas del PLD ahora, es como pagarle al PRD con la misma moneda que el PRD le pagó ayer. La de Miguel Vargas en su alocución de hoy 25 de enero, parecería de doble moral.

Aunque lo cierto es que el país necesita no solo una nueva ley de partidos, sino una nueva ley electoral que amplíe los derechos de participación de la ciudadanía en los organos de dirección del Estado. Sobre este último tema, Toq está casi seguro que el PRD y el PLD se pondrían de acuerdo para evitar la aprobación a dicha ley, porque de aprobarse, el monopòlio de los partidos sobre la sociedad y el negocio de sus dirigentes tendrían sus días contados.
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CUANDO HAITI NO SEA NOTICIA
JOSÉ MARÍA RIDAO 21/01/2010

La pregunta de qué sucederá con Haití cuando no sea noticia comienza a repetirse con cierta frecuencia. Si se atiende a la experiencia de tragedias anteriores, unas naturales y otras provocadas, la respuesta, por desgracia, resulta descorazonadoramente sencilla: nada muy distinto de lo que está pasando ahora. Los medios de la ayuda internacional seguirán siendo insuficientes y, si acaso, lo único que se habrá desvanecido será la sensación de urgencia, la conciencia de que cada hora que pasa resulta decisiva para paliar los efectos de la catástrofe. Hombres, mujeres y niños seguirán deambulando por lo que fueron sus ciudades y sus casas, sólo que uno o varios escalones por debajo del umbral de extrema miseria en el que se encontraban antes del terremoto.

Aunque resulte sorprendente, en una catástrofe como la de Haití hay, por así decir, poca noticia, aunque de colosales dimensiones. En realidad, sólo una, que se puede resumir en pocas palabras: un temblor de tierra ha devastado un país entero y dejado decenas de miles de cadáveres. A partir del momento en que el resto del mundo conoce un enunciado tan brutal y tan escueto, el esfuerzo para ilustrarlo y darle desarrollo tiene que ajustarse necesariamente a un mismo e invariable esquema. Primero, los testimonios del momento crítico; luego, la búsqueda desesperada de supervivientes; poco después, el consuelo de los milagros, cada vez más raros a medida en que pasan los días; finalmente, las escenas de pillaje a consecuencia del hambre, la sed y la desesperación.

Pero, siempre a juzgar por la experiencia de tragedias anteriores, en este esquema repetido una y otra vez llega un momento en que, de manera imperceptible, las noticias van cambiando de protagonista. Junto a las víctimas, y muchas veces suplantándolas, empiezan a aparecer fardos de ayuda debidamente identificados según sus remitentes, equipos de voluntarios cuya organización se reconoce por los logotipos que lucen en gorros y chalecos, dirigentes de países que se han volcado en el envío de ayuda. Éste es, sin duda, un instante crítico, si no para la suerte de la población, que ya está echada para décadas, sí, al menos, para un asunto del que cuesta hablar cuando aún permanecen miles de cadáveres bajo los escombros: la ostentosa exhibición de la solidaridad, no la solidaridad misma, provoca en ocasiones la impresión de estar presenciando un acto indecente.

Cuando la noción de visibilidad se ha convertido en un criterio habitual para las agencias de cooperación, organismos oficiales de ayuda e, incluso, ONG, el riesgo de roces entre donantes se multiplica, como se comprobó hace pocos días con las declaraciones de responsables políticos franceses y brasileños en relación con el despliegue de los marines norteamericanos. Por descontado, detrás de estos roces existe sobre todo un problema de coordinación internacional que tarde o temprano acabará por resolverse. Pero cuesta cerrar los ojos ante la dimensión moral que queda en evidencia, sea relevante o no para quienes necesitan socorro y hay que llevárselo. ¿Esto es solidaridad con los haitianos o simple satisfacción narcisista de contemplarnos a nosotros mismos defendiendo una causa incontestable?
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HAITI: UN DESAFIO INTERNACIONAL

Miro una foto de una tristeza, dolor, crueldad y violencia inmensas: un hombre toma del pie el cadáver de un niño y lo arroja al aire. El cuerpo va a dar a la montaña de cadáveres -decenas de millares en una población de 10 millones-. Saldo terrible del terremoto en Haití. Cuesta admitir que una catástrofe más se añada a la suma catastrófica de esta desdichada nación caribeña. El 80% de sus habitantes sobrevive con menos de dos dólares diarios. El país debe importar las cuatro quintas partes de lo que come. La mortalidad infantil es la más alta del continente. El promedio de vida es de 52 años. Más de la mitad de la población tiene menos de 25 años. La tierra ha sido erosionada. Sólo un 1,7% de los bosques sobreviven. Tres cuartas partes de la población carece de agua potable. El desempleo asciende al 70% de la fuerza de trabajo. El 80% de los haitianos vive en la pobreza absoluta.

Los huracanes son frecuentes. Pero si la naturaleza es impía, más lo es la política humana. Primer país latinoamericano en obtener la independencia, en 1804, se sucedieron en Haití gobernantes pintorescos que han alimentado el imaginario literario. Toussaint L'Ouverture, fundador de la República, depuesto por una expedición armada de Napoleón I. El emperador Jean-Jacques Dessalines extermina a la población blanca y discrimina a los mulatos, pero es derrotado por éstos. Alexandre-Pétion, junto con el dirigente negro Henry Christophe, convertido en brujo y pájaro por Alejo Carpentier en su gran novela El reino de este mundo, espléndido resumen novelesco del mundo animista de brujos y maldiciones haitianas. Fueron los "jacobinos negros".

El verdadero maleficio de Haití, sin embargo, no está en la imaginación literaria, ni en el folclore, sino en la política. Sólo después de la ocupación norteamericana (1915-1934), Haití ha sufrido una sucesión de presidentes de escasa duración y una manifiesta ausencia de leyes e instituciones, vacío llenado, entre 1957 y 1986, por Papá Doc Duvalier y su hijo Baby Doc, cuyas fortunas personales ascendieron en proporción directa al descenso del ingreso de la población, el desempleo y la pobreza. Patrimonialismo salvaje que intentó corregir, en 1990, el presidente Jean-Baptiste Aristide, exiliado en 1991, de regreso en 1994, y desplazado al cabo por el actual presidente René Préval.

Este carrusel político no da cuenta de las persistentes dificultades provocadas por la guerra de pandillas criminales, herederas de los terribles tonton-macoutes de Duvalier, incontenibles para una policía de apenas 4.000 hombres y avasallada por las realidades de la tortura, la brutalidad, el abuso y la corrupción como normas de la existencia.¿Qué puede hacer la comunidad internacional sin que los préstamos del Banco Mundial o del Banco Interamericano desaparezcan en el vértigo de la corrupción? La presencia de una fuerza multinacional de la ONU, la MINUSTAH o Misión Estabilizadora (con gran presencia brasileña) ha contribuido sin duda a disminuir el pandillismo, los secuestros y la violencia. La inflación disminuyó de 2008 acá de un 40% a un 10% y el PIB aumentó en un 4%. Prueba de que hay soluciones, por parciales que sean, a la problemática señalada. Pero hoy, el terremoto borra lo ganado y abre un nuevo capítulo de retraso, desolación y muerte.

La comunidad internacional está respondiendo, a pesar de que Puerto Príncipe ha perdido su capacidad portuaria, el aeropuerto tiene una sola pista y el hambre, la desesperación y el ánimo de motín aumentan. El presidente Barack Obama ha dispuesto (con una velocidad que contrasta con la desidia de su predecesor en el caso del Katrina en Nueva Orleans) medidas extraordinarias de auxilio.

Obama ha tenido cuidado en que el apoyo norteamericano sea visto como parte de la solidaridad global provocada por la tragedia haitiana, y ha hecho bien. Las intervenciones norteamericanas en Haití están presentes en la memoria. Entre 1915 y 1934, la infantería de marina de Estados Unidos ocupó la isla y sólo la llegada de Franklin Roosevelt a la Casa Blanca le dio fin a la intervención. No hay que ser pro-yanqui para notar que la ocupación trajo orden, el fin de la violencia y un programa de obras públicas, aunque no trajo la libertad, ni acabó con la brutalidad subyacente de la vida haitiana.

La presencia actual de muchas naciones y muchas fuerzas, militares y humanitarias, en suelo haitiano, propone una interrogante. Terminada la crisis, pagado su altísimo costo, ¿regresará Haití a su vida de violencia, corrupción y miseria?
Acaso el momento sea oportuno para que la comunidad internacional se proponga, en serio, pensar en el futuro de Haití y en las medidas que encarrilen al país a un futuro mejor que su terrible pasado. Que dejado a sí mismo, Haití revertirá a la fatalidad que lo ha acompañado siempre, es probable. Que la comunidad internacional debe encontrar manera de asegurar, a un tiempo, que Haití no pierda su integridad pero cuente con apoyo, presencia y garantías internacionales que asistan a la creación de instituciones, al imperio de la ley, a la erradicación de la pobreza, el crimen, la tradición patrimonialista y la tentación autoritaria, es un imperativo de la globalidad.

Ésta, la globalización, encuentra en Haití un desafío que compromete la confianza que el mundo pueda otorgarle a la desconfianza que todavía la acecha. La organización internacional prevé (o puede imaginar) maneras en que Haití y el mundo unan esfuerzos para que la situación revelada y subrayada por el terremoto no se repita.

Haití no debe ser noticia hoy y olvido pasado mañana. Haití no cuenta con un Estado nacional ni un sector público organizados. Los Estados Unidos de América no pueden suplir esas ausencias. La inteligencia de Barack Obama consiste en asociar a Norteamérica con el esfuerzo de muchos otros países. Porque Haití pone a prueba la globalidad devolviéndole el nombre propio: internacionalización, es decir, globalidad con leyes.

P.S. Una manera de entender a Haití más allá de la noticia diaria consiste en leer a algunos autores de un país de cultura rica, economía pobre y política frágil. Me refiero a Los gobernadores del Rocío de Jacques Roumain, un autor que partió de una convicción: el orgullo de los haitianos en su cultura. Tanto en Los gobernadores como en La presa y la sombra y La montaña encantada, Roumain resume en una frase el mal de Haití: "Todo mi cuerpo me duele". Junto con él, los hermanos Pierre Marcelin y Philippe Thoby-Marcelin escribieron la gran novela del Haití del vudú, las peleas de gallos y la superstición, Canapé-Vert, así como El lápiz de Dios y Todos los hombres están locos. Esta última prologada en inglés por Edmund Wilson, quien ve en ella, más allá del drama de Haití, "la perspectiva de las miserias y fracasos de la raza humana, nuestros amargos conflictos ideológicos y nuestras ambiciones aparentemente inútiles".

jueves, 14 de enero de 2010

LA TRAGEDIA HAITIANA NOS GOLPEA Y HASTA NOS MATA

FERNANDO FERNANDEZ DUVAL

La tragedia haitiana nos golpea el corazón.
Nos hiere en todo el cuerpo y hasta nos mata.
La tragedia haitiana es nuestra y como tal, debemos salir en ayuda de ese pueblo.
La compasión es el sentimiento humano primigenio más alto, porque es la base del amor y la solidaridad.
En esta hora triste, seamos compasivos con el pueblo haitiano y vayamos sin reserva en su ayuda.
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A propósito de la tragedia haitiana, mucha gente cree que la cooperación internacional va a contribuir de ahora en adelante con la solución del problema de ese país, que con el sismo del martes último, lo único que hizo fue agravarse.

La cooperación durará algunos meses. Se aportará algún tipo de ayuda, especialmente aquella que esté alineada con los intereses del país que ayuda. Después, el país cooperante tomará sus bártulos y dejará a los haitianos con sus problemas seculares agravados. No nos hagamos ilusiones, porque si así hubiera sido, Haití fuera otra cosa y no el país más pobre del hemisferio occidental, a pesar de las promesas de Francia que esclavizó y explotó al hermano país, los Estados Unidos y Canadá.
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Que el capo Figuereo Agosto se acostara con Mery Peláez, Sobeída Feliz o con la mujer del asesinado coronel González y González u otras hembras del harén, no es una cuestión que debiera interesarnos para nada. Lo que realmente nos interesa son los policías, los militares, los empresarios y funcionarios de este o aquel gobierno que nos defraudó tanto y que forman parte de la red que encabeza el capo boricua y que el informe parece que oculta, porque al parecer se caerían todos los altares, como dijo Lilis en ocasión de designar en medio de una crisis nacional el Padre de la Patria frente a la polémica que protagonizaran intelectuales de la época y parientes de Juan Pablo Duarte y Francisco del Rosario Sánchez.

Las mujeres que el capo Figuereo Agosto se dio cargado de pasión y furor sexual, es una cuestión de índole personal que las autoridades policiales y judiciales resaltan como cuestión de orden público para despertar el morbo de la población, para que de esa manera nos olvidemos de los otros que no están en el informe.

La población debe exigir profundizar las investigaciones y todo aquel que tenga algún tipo de informaciones, que lo haga con toda responsabilidad, incluyendo a periodistas y políticos que están haciendo su (A)gosto irresponsablemente, con señalamientos sin ninguna base, solo con el propósito de dañar reputaciones o de ganar políticamente como huestes carroñeras.