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domingo, 5 de julio de 2009
EL PAPEL EN HONDURAS DE LA PUTA SANTA IGLESIA CATOLICA, APOSTOLICA Y ROMANA
Como decir en buen dominicano, la iglesia católica se vuelve a cagar y no de mierdas en los jaretes en Honduras. Lo hizo, por ejemplo, cuando el golpe de estado al presidente Juan Bosch en República Dominicana en 1963, dirigido desde Washington por la administración Kennedy y ejecutado por un puñado de gorilas; con el golpe de estado contra el presidente Salvador Allende en Chile en 1973 dirigido por la CIA y ejecutado por el gorila Pinochet, el golpe de estado en el 2002 contra el presidente Hugo Chávez en la hermana República Bolivariana de Venezuela. No es extraño pues, que la puta santa iglesia Católica Apostólica y Romana se manifieste contra el pueblo hondureño y en apoyo a los gorilas que gobiernan de facto, advirtiéndole al presidente Manuel Zelaya Rosales que sería culpable del baño de sangre que se hubiese producido tras el frustrado intento de regreso a Tegucigalpa a través del aeropuerto de Toncontín el domingo 5 de julio, ya que, hasta hace unos días, refiere el diario El País de España, el cardenal Oscar Rodríguez se mantenía siempre en una exquisita equidistancia. Ayer la abandonó. El cardenal, que a punto estuvo de vestirse de blanco tras la muerte de Juan Pablo II, se dirigió por televisión al presidente Manuel Zelaya para pedirle que no regresara a Honduras. "Yo sé que usted ama la vida", dijo el prelado, "sé que usted respeta la vida, y hasta el día de hoy no ha muerto ningún hondureño. Pero su regreso al país en este momento podría desatar un baño de sangre. Por favor, medite. Porque después sería demasiado tarde". Es, como si dijéramos, el subconsciente traiciona al cardenal Oscar Rodríguez, porque parece que sabe lo que hubiese sucedido en Honduras si Zelaya hubiese regresado. ¿Porqué la Conferencia del Episcopado y su cardenal le cargan el dado al presidente Manuel Zelaya y no a los gorilas que usurpan el poder desde hace una semana en Honduras?; ¿o acaso la situación que vive el hermano país centroamericano no es el resultado del golpe de estado y todo lo que se pueda derivar de ese hecho es responsabilidad de los golpistas? Las cosas están claras: la iglesia Católica en América Latina no se traiciona; vino con los conquistadores europeos que se adueñaron de esta parte del mundo y todavía sigue ahí, formando parte de las estructuras de poder que aplastan a nuestros pueblos, como ahora en Honduras.
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